La pastilla mágica no existe
Te tomas una pastilla antes de cada comida y te quita el apetito, además también inhibe la ansiedad casi al instante y puedes llegar a bajar 8 kilos en sólo un mes... ¡sin ningún esfuerzo!
Promesas van y promesas vienen, pero nada. Los infomerciales en la televisión sobre suplementos dietéticos son un claro ejemplo de ello. Este mercado lo conforman las promesas irreales, menos kilos sin llevar una dieta equilibrada, un control médico adecuado y mucho menos un plan de ejercicios.
Viotónica nos ilustra al respecto con un ejemplo “El doctor Nathan, cirujano dental, comentó que tras una extracción de un diente, cirugía periodontal menor, la paciente expresó que sólo tomaba dos fármacos, uno para el colesterol y otros para la hipertensión después de que el doctor indagara si tomaba medicación.”
El asunto hubiera sido cosa de un par de días, si es que la persona hubiese dicho la verdad. Cinco días después volvió a la consulta con la herida aún sin cicatrizar, hemorragias e infección. ¿La causa? 18 suplementos dietarios, es decir, 43 pastillas al día. La mayoría de ellos incluían fuertes anticoagulantes.
Ejemplos como estos dejan claro la falta de información respecto a estos fármacos de venta libre (e indiscriminada) en nuestro país. Tenga claro los siguientes consejos que nos otorga Supernatural:
+ De acuerdo al reglamento sanitario todo suplemento alimenticio que venga en otro idioma debe estar rotulado en español.
+ Verifique que el o los productos cuenten con resolución sanitaria y evite comprar aquellos que no cuenten con este registro.
+ No compre productos que se vendan de manera clandestina, recuerde siempre que la transparencia es vital sobre todo si su salud y la de los suyos está en juego.
+ Infórmese bien, antes de adquirir cualquier producto. Consulte con un nutriólogo, medicó o profesional de la salud complementaria calificado sobre componentes y efectos concretos en el organismo.
+ Como en todo tipo de venta exija su boleta.
+ Evite publicidad engañosa.
Es importante y se debe tener sumamente claro que para bajar (o subir) de peso es necesario someterse a una dieta especial, bajo el estricto control de un especialista. Tampoco se trata de tomar azarosamente y desmedida cualquier medicamento y/o elegir cualquier dieta. Muchas de estas decisiones equívocas pueden traer irremediables problemas para nuestra salud.
Recuerde que la mayoría de los productos que ofrecen las mil maravillas no cumplirán con su cometido y sólo usted acarreará las consecuencias, quizás, por el resto de su vida.
Más información en Anmat [PDF]
Promesas van y promesas vienen, pero nada. Los infomerciales en la televisión sobre suplementos dietéticos son un claro ejemplo de ello. Este mercado lo conforman las promesas irreales, menos kilos sin llevar una dieta equilibrada, un control médico adecuado y mucho menos un plan de ejercicios.
Viotónica nos ilustra al respecto con un ejemplo “El doctor Nathan, cirujano dental, comentó que tras una extracción de un diente, cirugía periodontal menor, la paciente expresó que sólo tomaba dos fármacos, uno para el colesterol y otros para la hipertensión después de que el doctor indagara si tomaba medicación.”
El asunto hubiera sido cosa de un par de días, si es que la persona hubiese dicho la verdad. Cinco días después volvió a la consulta con la herida aún sin cicatrizar, hemorragias e infección. ¿La causa? 18 suplementos dietarios, es decir, 43 pastillas al día. La mayoría de ellos incluían fuertes anticoagulantes.
Ejemplos como estos dejan claro la falta de información respecto a estos fármacos de venta libre (e indiscriminada) en nuestro país. Tenga claro los siguientes consejos que nos otorga Supernatural:
+ De acuerdo al reglamento sanitario todo suplemento alimenticio que venga en otro idioma debe estar rotulado en español.
+ Verifique que el o los productos cuenten con resolución sanitaria y evite comprar aquellos que no cuenten con este registro.
+ No compre productos que se vendan de manera clandestina, recuerde siempre que la transparencia es vital sobre todo si su salud y la de los suyos está en juego.
+ Infórmese bien, antes de adquirir cualquier producto. Consulte con un nutriólogo, medicó o profesional de la salud complementaria calificado sobre componentes y efectos concretos en el organismo.
+ Como en todo tipo de venta exija su boleta.
+ Evite publicidad engañosa.
Es importante y se debe tener sumamente claro que para bajar (o subir) de peso es necesario someterse a una dieta especial, bajo el estricto control de un especialista. Tampoco se trata de tomar azarosamente y desmedida cualquier medicamento y/o elegir cualquier dieta. Muchas de estas decisiones equívocas pueden traer irremediables problemas para nuestra salud.
Recuerde que la mayoría de los productos que ofrecen las mil maravillas no cumplirán con su cometido y sólo usted acarreará las consecuencias, quizás, por el resto de su vida.
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